Mostrando entradas con la etiqueta Planeación de clase.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Planeación de clase.. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de mayo de 2015

Planeación de clase sobre las mujeres en el siglo XX

PLANEACION DE CLASE
TEMÁTICA: LAS MUJERES COLOMBIANAS EN EL SIGLO XX

Objetivo General.
·         Conocer los cambios de vida de las mujeres colombianas en el contexto social, político y económico del siglo XX

Objetivos específicos
·         Analizar, a la luz de un artículo periodístico, el contexto social, político y económico colombiano en el siglo XX
·         Identificar las costumbres y oficios que permanecen, y los que cambiaron en la vida de las mujeres
·         Reconocer los movimientos históricos que posibilitaron la inclusión social y política de las mujeres.


Objetivo social
·         Ubicar a los estudiantes dentro del flujo de los hechos sociales que fundan la realidad actual. Que se reconozcan dentro de los procesos históricos pasados y lo relacionen con su forma de vivir en el mundo, asumiendo una postura crítica del orden social.

PROPUESTA DE ACTIVIDAD EN CLASE.

Los artículos periodísticos son excelentes herramientas para trabajar con alumnos de décimo y once grado, porque presentan un nivel de argumentación crítica adecuado para su comprensión, y permiten una mirada de la realidad que no se posibilita a través de otros medios informáticos más frecuentados por ellos: noticias en televisión o portales virtuales. Lo que se propone es acercarlos a medios escritos, para incitar a su lectura reflexiva.
En el caso de la temática “Las mujeres colombianas en el siglo XX” se propone realizar la siguiente ruta:
1.      Lectura comentada del artículo “Cambios en la vida femenina durante la primera mitad del siglo XX”. Se recomienda realizar cambios de voces para que no sea tediosa y los estudiantes se mantengan atentos.
2.      Permitir un espacio de socialización (de aproximadamente 15 minutos) para las preguntas sobre inquietudes y para que resalten lo que más les llamó la atención.
3.      Realizar un cuestionario por parejas, para el cual deban realizar una segunda lectura. La intención de las preguntas del cuestionario es que rescaten lo siguiente:
a.       Elementos históricos (hechos, movimientos, eventos) desconocidos
b.      Elementos culturales desconocidos: oficios, artes, costumbres, entre otros.
c.       Ubicar el rol principal (o los principales de encontrar varios) de las mujeres para el siglo XX
d.      Los cambios en la vida de las mujeres que ya conocían
e.       Los elementos que consideran que no han cambiado y que deberían hacerlo
f.       ¿Qué reacciones y sentimientos le generó la lectura?

ARTICULO PARA LA DISCUSIÓN

Cambios en la vida femenina durante la primera mitad del siglo XX
 A partir de la segunda mitad del siglo XIX se reforzó el ideal femenino de la mujer como reina del hogar, identificada con la virgen María, reina de los cielos y madre de Cristo. Esta «angelización» de la mujer le permitió ocupar el trono del hogar a cambio de practicar virtudes como la castidad, la abnegación y la sumisión. La maternidad era reivindicada como la función femenina por excelencia, pero dejando absolutamente claro que el acto reproductivo nada tenia que ver con el disfrute de la sexualidad. Este ideal femenino continuó, en lo fundamental, vigente durante la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, las necesidades de una sociedad burguesa en camino hacia la modernización, requerían que la mujer asumiera tareas prácticas y eficaces. La Iglesia le asignó la misión de disciplinar al esposo y educar a los hijos en valores católicos, pero al tiempo funcionales en el nuevo modelo capitalista. Virtudes como el trabajo, la honradez, la responsabilidad, el ahorro y la limpieza debían ser transmitidas por las mujeres en su hogar. así mismo, los discursos médicos e higiénicos, que se difundían en numerosos manuales de higiene, pedagogía doméstica, puericultura y urbanidad que circulaban en las primeras décadas del siglo XX, le asignan a la mujer el rol de enfermera del hogar, responsable de la salud y productividad de todos sus miembros. En esos manuales se le adiestraba en el cuidado de los niños, la higiene del hogar, preparación de los alimentos y en la importancia de imponer hábitos de higiene y urbanidad sobre la prole. En síntesis, la economía del hogar, las tareas domésticas, la educación y disciplinamiento de los hijos, la integridad moral de todos los miembros de la familia, los cuidados de salud e higiene fueron todas tareas femeninas elevadas a la categoría de oficio bajo el título de «ama de hogar».
  Las mujeres de las élites urbanas no sólo debían cumplir estas tareas en sus propios hogares, sino que debían convertirse en una especie de misioneras sociales que se encargaran de moralizar a las mujeres y a los niños de los sectores pobres. Su acción debía dirigirse, principalmente, a las obreras que surgen como grupo social en las ciudades donde se inició la industrialización. Son estas señoras y señoritas quienes, en compañía de sacerdotes y comunidades religiosas, en particular los Jesuítas y las Hermanas de la Caridad o de la Presentación, se dedican a organizar en distintas ciudades patronatos para obreras, asociaciones católicas femeninas tales como las Hijas de María y las Madres Católicas, u obras de beneficencia como casas para jóvenes desamparadas, sala-cunas, hospicios, clínicas infantiles, talleres de trabajo y escuelas dominicales donde se preparaban los niños pobres para la primera comunión. Estas actividades permitieron a las mujeres de los sectores pudientes trascender el espacio doméstico y tener papel destacado en sus respectivas localidades.
A medida que avanzaba el siglo y los procesos de modernización, la mujer ocupó, cada vez con mayor insistencia, nuevos espacios. Su presencia se hizo habitual en el teatro, las salas de cine, los salones de té y aun en los clubes sociales, en los cuales, a principios del siglo, sólo se permitía la presencia masculina. Durante los años 20, y como consecuencia del impacto de la primera Guerra Mundial en los roles femeninos, sectores de mujeres de la sociedad local que tenían oportunidad de viajar al exterior o de leer y estar en contacto con publicaciones europeas adoptaron actitudes y comportamientos que se distanciaban del ideal femenino convencional. La moda se hizo mucho más sofisticada, se suprimió el uso del corset, permitiendo mayor libertad de movimiento en el cuerpo femenino, el largo de la falda se recortó de forma notable exponiendo a la vista las piernas, el cabello se llevó corto y se impuso el maquillaje. La coquetería reemplazó las actitudes de modestia y pudor, y entre los sectores femeninos de la élite se fue extendiendo la práctica de deportes como el patinaje, el básketbol y la natación. Numerosas publicaciones católicas que existían en las ciudades y que iban dirigidas ante todo a las amas del hogar, en particular La Familia Católica de Medellín, expresaron airadas protestas contra estas nuevas actitudes femeninas. Los puntos centrales de ataque fueron las «malas lecturas», el cine, la moda escandalosa, la práctica de deportes y los bailes. Todas estas actividades, según la Iglesia, alejaban a la mujer del hogar y de la misión que se le había asignado. Indudablemente la influencia delAmerican way of life que se reflejaba en el cine, las revistas y la publicidad, tuvo un fuerte impacto en la vida femenina cuando las ideas de confort, libertad y gusto por lo moderno se fueron imponiendo.

Libertad de unas, trabajo de otras. 

  La facilidad para los sectores femeninos de la élite y de la clase media para dedicarse a otras actividades por fuera del hogar radicaba en la facilidad de proveerse de servicio doméstico, como bien lo ilustra un manual educativo de 1938: «Hogares de clase media que sostienen costurera, lavandera, sirvienta y niñeras, mientras ¿qué hace la dueña del hogar? En el salón de belleza, en el juego, tomando té, en la casa de la amiga, en teatro. En una palabra cumpliendo sus deberes sociales». En efecto, al revisar los censos de ciudades como Medellín y Bogotá durante las tres primeras décadas del siglo XX, encontramos que la mayoría de la población femenina se ocupaba en oficios domésticos. Aun entre los sectores medios no era extraño contar con cocinera, «dentrodera», niñera y algunas veces hasta con una carguera, que tenía bajo su completa responsabilidad al recién nacido. Además semanalmente se contrataban los servicios de lavandera, aplanchadora y lavadora de pisos.
  El incremento significativo de la población urbana durante las primeras décadas del siglo XX se debió, en gran parte, a la migración campesina de las áreas más cercanas a las ciudades. Muchas de estas migrantes fueron mujeres solas que no encontraban ninguna actividad productiva dentro de la pequeña propiedad campesina o en las grandes haciendas, que privilegiaban el trabajo masculino. Algunas de estas mujeres, menos desafortunadas, encontraron empleo en los nuevos establecimientos fabriles o en talleres artesanales, pero la gran mayoría de ellas debió emplearse en el servicio doméstico. Muchos padres campesinos preferían entregar sus hijas como sirvientas, con tal de no verlas empleadas en fábricas, que asociaban a libertinaje y perdición. Pero poco se sabe sobre las vidas de este importante núcleo femenino tan determinante en la vida familiar. Sobre ellas recae la responsabilidad de la crianza de los niños, la higiene del hogar, y los hábitos alimenticios. En algunos sectores sociales y en varias regiones del país es también responsabilidad de la empleada doméstica la iniciación sexual de los Jóvenes de la casa y la satisfacción del señor, muchas veces frustrado ante la sexualidad fría de su esposa. La preferencia sexual por las domésticas radicaba, en parte, en que, a diferencia de las prostitutas, el temor a un posible contagio venéreo no existía. La vida de las empleadas domésticas fue dura. Muchas de ellas ni siquiera recibían salario por sus servicios y cuando se les pagaba, éste era el 50% más bajo que el de las obreras, el cual ya era bastante menguado.
  Sin mayor libertad ni tiempo propio, su mundo afectivo se reducía a la familia donde trabajaban. Solas y vulnerables, su sexualidad se limitaba a encuentros furtivos de los cuales, como consecuencia indeseada, podía resultar un embarazo. Esta situación las llevaba a perder el empleo y a sufrir las reacciones familiares que no pocas veces llegaban hasta la violencia física. Sin empleo, ni familia, les quedaban los caminos de la prostitución o la mendicidad. Ante estas disyuntivas, algunas de ellas, desafiando las normas morales y jurídicas llegaron a situaciones extremas como el aborto y aun el infanticidio. Como consta en los archivos judiciales de principios de siglo en la ciudad de Medellín, la mayoría de las implicadas en Juicios de este tipo eran empleadas domésticas.

Vida triste de mujeres alegres
  El crecimiento urbano, la migración de campesinas solas, la falta de empleo, los bajos salarios de obreras y otras trabajadoras urbanas contribuyeron a un incremento considerable de la prostitución en las ciudades. A más de estos factores, no debemos olvidar que la campesina joven y sola debe enfrentaren la ciudad la ausencia de controles tradicionales como el de la familia, al igual que el desarraigo cultural y afectivo. A tales problemas se suma una de las grandes dificultades que padecen todos los pobres de la ciudad: la carencia de vivienda. Algunas campesinas deben refugiarse en casas de inquilinato o pensiones donde el hacinamiento y la falta de privacidad allanan el camino hacia la prostitución. La prensa, tanto de Medellín como de Bogotá, denunció frecuentemente la existencia de inescrupulosos dedicados a la trata de blancas en la estación del tren, aprovechándose de la ingenuidad de campesinas recién llegadas a la ciudad. La prostitución fue notoriamente alta en Medellín. Para los años 30 se calculaba una prostituta por cada cuarenta hombres.
  El burdel se convirtió en sitio importante de sociabilidad masculina; en él no sólo se hacían tratos sexuales sino que era también el refugio de bohemios, intelectuales y marginales que buscaban nuevos espacios, libres del rígido control social que las costumbres y la moral católica trataban de imponer en los centros urbanos. El auge de la prostitución fue acompañado con un aumento significativo de las enfermedades venéreas, lo que preocupó seriamente a las autoridades municipales y médicas pues, según ellos, ponía en peligro al sector de mujeres inocentes de la sociedad, las esposas e hijas de familia. Como prevención se crearon institutos profilácticos encargados del control de venéreas. Estos expedían a las meretrices un certificado de sanidad que debían portar y renovar cada mes. Estas medidas no tuvieron mayores resultados. Ni la policía, ni los clientes exigían el certificado, y los tratamientos médicos de las enfermedades sexuales requerían de constancia y disciplina que ni prostitutas ni enfermos estaban dispuestos a seguir.

Mujer y mundo laboral
Además de las trabajadoras domésticas, las mujeres se desempeñaron en oficios artesanales que venían ejerciendo desde tiempos anteriores, tales como modistas, costureras, panaderas, sombrereras, zapateras y comadronas. Muchos de éstos eran extensión de sus actividades domésticas. Sin embargo, el hecho más significativo en la vida laboral de las mujeres en el siglo XX es su ingreso como fuerza laboral obrera. En Medellín, la ciudad en la que con mayor intensidad se dio el proceso de industrialización en 1923, el 73% de la fuerza laboral obrera eran mujeres, jóvenes y solteras. El 58% de ellas oscilaban entre los 15 y 24 años, y entre los años 1915-40, el 85% de las mujeres obreras eran solteras. La mujer casada tenia prácticamente vedado el ingreso al trabajo fabril, pues se consideraba, tanto por parte de la Iglesia como de los patrones, que el trabajo obrero era incompatible con la vida familiar. El frecuente discurso de la Iglesia sobre la inconveniencia del trabajo obrero femenino, si bien no fue el único factor, sí pudo haber pesado sobre los patrones antioqueños para ir suplantando a las mujeres. En 1951 el 61 % de la fuerza laboral eran hombres y sólo un 38% mujeres. Además de la posición de la Iglesia, hay que sumar a esta disminución de fuerza laboral fabril femenina factores como las escasas posibilidades de capacitación que se le ofrecieron a las obreras, en contraste con los centros de capacitación y escuelas nocturnas para obreros, la prohibición de trabajar tumos nocturnos y las actitudes de rebeldía que estas demostraron, contradiciendo las expectativas de patrones sobre su supuesta sumisión y docilidad.
 Las mujeres obreras de las primeras generaciones estaban sometidas a largas jornadas de trabajo que podían prolongar hasta por diez horas en muchos establecimientos, al trabajo en locales oscuros, mal ventilados y sin servicios sanitarios adecuados y a salarios bajos y significativamente inferiores a los de los hombres. Muchas veces las obreras ganaban la mitad del salario masculino en la misma tarea y sector industrial. Los patronos tenían la idea de que el salario femenino era un ingreso familiar complementario y esto Justificaba que no fuera igual al del obrero. Además de estas difíciles condiciones, aun en fábricas presididas por la implacable imagen del Sagrado Corazón de Jesús, las obreras no se escapaban de las miradas lascivas de compañeros de trabajo, capataces y administradores. La denuncia de chantajes sexuales y de comportamientos masculinos irrespetuosos fue frecuente. La primera huelga textil en 1920, en la Compañía de Tejidos de Bello, dirigida por la obrera Betsabé Espinosa, tenía entre sus principales reclamos exigir el cese de abusos sexuales por parte de los capataces de la fábrica. Con la creciente masculinización del trabajo obrero, a las mujeres de los sectores pobres se les cerraron oportunidades de ascenso y movilidad social, quedando condenadas muchas de ellas al subempleo y al trabajo doméstico como alternativas para generar ingresos económicos. 

Título: Cambios en la vida femenina durante la primera mitad del siglo XX

PLANEACIÓN DE CLASE

TEMÁTICA: PERIODO DENOMINADO  “LA  VIOLENCIA”


“El principal sentido de la educación es criar personas capaces de hacer cosas nuevas, y no solamente repetir lo que otras generaciones hicieron”
Jean Piaget


OBJETIVOS GENERAL
·         Analizo el periodo conocido como “la Violencia” y establezco relaciones con las formas actuales de violencia.


OBJETIVOS ESPECIFICOS
·         Describo el impacto de hechos políticos de mediados del siglo XX (9 de abril, Frente Nacional…) en las organizaciones sociales, políticas y económicas del país.
·         Identifico y explico algunas consecuencias de la crisis del bipartidismo.
·         Reconozco y explico los cambios y continuidades en los movimientos guerrilleros en Colombia desde su surgimiento hasta la actualidad.


OBJETIVOS SOCIALES
·         Primordialmente esta clase debe estar guiada a una enseñanza más humana que académica. Lo que busco es concientizar a los jóvenes sobre la importancia de la formación integral en valores para la formación de ciudadanos y profesionales integrales comprometidos con la labor de cada día aportar a un mejor país.

MARCO TEORICO
La Violencia es como se denomina al período histórico de Colombia en el siglo XX de enfrentamiento entre el Partido Liberal y el Partido Conservador, que sin haberse declarado una guerra civil se caracterizó por ser extremadamente violento, incluyendo asesinatos, agresiones, persecuciones, destrucción de la propiedad privada y terrorismo por el alineamiento político.
Durante este periodo varios personajes y grupos de ambos bandos enfrentados, como "Los Chulavitas" originarios del departamento de Boyacá y los denominados "Pájaros" del departamento del Valle del Cauca, se hicieron famosos por sus acciones atroces.
El conflicto causó 200.000 a 300.000 muertos y la migración forzosa de más de dos millones de personas, equivalente casi a una quinta parte de la población total de Colombia, que para ese entonces alcanzaba los 11 millones de habitantes.  Al final del conflicto, por medio de las amnistías, más de diez mil guerrilleros liberales dejaron las armas.

Cronología
Aunque muchos historiadores lo sitúan entre 1946 y 1966, para otros el periodo está comprendido principalmente entre 1948 y 1958,3 etapa que tuvo como detonador al asesinato en Bogotá de Jorge Eliécer Gaitán, candidato presidencial de los liberales, el 9 de abril de 1948, hecho que desencadenó una serie de protestas y actos violentos en la ciudad los que se conocen como el Bogotazo.
Algunos historiadores consideran también que el periodo de "La Violencia" en Colombia, referido al conflicto bipartidista (liberales vs conservadores) en el siglo XX, se inicia realmente con el retiro en 1946 de Alfonso López Pumarejo de la presidencia de la República, debido a la presión política de varios sectores liberales que criticaban su segundo periodo por su mal desempeño en materias económicas y por supuesta corrupción. Con su retiro, López Pumarejo permitió que su reemplazo constitucional, el Designado Alberto Lleras Camargo, tomara el poder y convocara elecciones para junio de 1946 que fueron ganadas por el partido conservador.
Igualmente algunos autores sitúan este periodo hasta 1953, cuando el General Gustavo Rojas Pinilla tomó el poder y ofreció el final de la guerra. Pero fue en 1958, cuando realmente se puso fin al conflicto con el pacto bipartidista denominado "Frente Nacional" aunque algunos autores consideran que el final del periodo se produjo realmente hasta después de 1966 cuando aún persistieron algunos eventos violentos.

Antecedentes
Algunos factores que contribuyeron a la prolongación de "La Violencia" fueron la ideología anticomunista de la clase dirigente, la privación económica de los sectores populares y un rígido sistema de partidos que solo permitía la participación de dos partidos políticos (Partido Conservador y Partido Liberal).

Desarrollo del conflicto
Durante el gobierno de Alberto Lleras Camargo actuando en reemplazo constitucional, como Designado, de Alfonso López Pumarejo que renuncia, el Partido Liberal se vio afectado por la ausencia de éste su líder natural y entró en una pugna interior por su liderazgo. Mientras tanto las toldas conservadoras, que no llegaban al Palacio de San Carlos desde 1930, se concentraban alrededor del presidente del directorio nacional conservador, Mariano Ospina Pérez.
El discurso sosegado de la nueva tendencia conservadora encontró asidero en la convulsionada sociedad colombiana, mientras que el liberalismo finalmente se declaró dividido entre los seguidores de Gabriel Turbay y los de Jorge Eliécer Gaitán. El turbayismo representaba a las élites comerciales y al viejo liberalismo elitista que instauró la República Liberal, eran los representantes de la continuidad del proyecto de las Presidencias de Eduardo Santos y Enrique Olaya Herrera.
Por otro lado, el Gaitanismo se instauró una corriente nueva dentro del Liberalismo que se originó en Jorge Eliécer Gaitán, el líder del extinto partido UNIR, que aunque ni Marxista o radicalmente revolucionario, concentraba diversos matices del pensamiento original del Manifiesto Liberal de Ezequiel Rojas, el fundador del Partido Liberal. Gaitán manejaba bien a las masas, mientras que Turbay era muy lejano. Para mediados de 1945, la Dirección Nacional Liberal escogió la candidatura de Turbay como la oficial, dejando el Gaitanismo como una tendencia independiente.
En este clima político, Mariano Ospina Pérez encabezaba un conservadurismo unido que arrasó en las elecciones presidenciales de 1946. En el discurso de la toma de posesión, realizado en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional, Mariano Ospina pidió comprensión a la extrema derecha conservadora y a los sectores representantes de la tendencia Gaitanista que sellaran diferencias, y que con su voluntad él formaría un gobierno de Unidad Nacional. El gabinete fue distribuido igualmente entre ambas tendencias, pero los Ministerios más importantes fueron retenidos por el Partido Conservador, dejando las ideas de una supuesta unión nacional en el aire. A pesar de las diferencias y crispaciones políticas del Gobierno de Ospina Pérez, su gobierno tuvo resultados positivos, como la Ley de Hidrocarburos, la creación de Telecom y organización de Ecopetrol, leyes de trabajo y el Instituto de Seguros Sociales.
En las ciudades, el ambiente que se respiraba guardaba cierto orden y concordia, pero la situación en el campo empeoraba cada día más. El creciente caciquismo, retenido por los hacendados conservadores, se convirtió en motivo de graves discordias y resentimientos para los ahora empobrecidos comerciantes liberales, que se fueron extinguiendo paulatinamente.
La crispación Liberal se convierte en violencia en forma de leves escaramuzas públicas entre liberales y conservadores, pero el gobierno afirma que en realidad las peleas no tenían fundamento alguno. El gobierno se equivocó, Gaitán sabía que él era el jefe natural del Partido Liberal, y lentamente su ideología se fue descradicalizando, entrando también en las mentes de la clase media trabajadora, que crecía abrumadoramente.
Encabezando numerosas protestas, como la famosa Marcha del Silencio, Gaitán adquirió más fama, hasta ser conocido en todas partes. El conservatisamo estaba preocupado, pues veía a Gaitán como una seria amenaza al poder Conservador, reconociendo su verdadero poder y popularidad.

El Bogotazo
Tuvo lugar cuando en la ciudad se celebraba la IX Conferencia Panamericana que dio nacimiento a la OEA. El asesinato de Jorge Eliecer Gaitán Jefe Único del Partido Liberal (después de haber tenido despejado el camino tras la extraña muerte de Gabriel Turbay en París), ocurrió el 9 de abril de 1948 cuando a la 1:05 pm, Gaitán, después de trabajar en su oficina, salió a almorzar: en la calle un hombre se le acercó, sacó un arma y le disparó. La conmoción general se transformó en una turba, que mutiló y paseó por las calles el cuerpo del magnicida, Juan Roa Sierra.
El asesinato, tuvo como consecuencia inmediata una sangrienta revuelta popular en Bogotá y otras ciudades de Colombia, conocida como el Bogotazo. Juan Roa Sierra, fue linchado por la multitud y una serie de revueltas y saqueos en la capital Bogotá que termina a los pocos días tras un baño de sangre. A partir de este suceso, la violencia política rural que había comenzado con la posesión del gobierno de Mariano Ospina Perez se traslada a las ciudades.
Los liberales vencidos se retiran al campo y organizan la resistencia con el apoyo del Partido Comunista. Años de esas rabias reprimidas desde las Guerras Civiles del S. XIX salieron a la luz: hijos contra padres, hermanos contra hermanos, ni las más duraderas amistades resistieron la efervescencia y calor de esos momentos: ya no eran ideologías ni partidos, ahora, era el fanatismo.
Los propietarios por su parte organizan partidas armadas para luchar contra los liberales, que degeneran rápidamente en grupos de bandidos primero como autodefensas convertidas luego en guerrillas, de las que se destaca la guerrilla del llano comandada por Guadalupe Salcedo.

La dictadura
El sábado 13 de junio de 1953, el General Gustavo Rojas Pinilla tomó el poder derrocando al presidente Laureano Gómez y estableció un gobierno militar avalado por el Ejército y otros miembros de la sociedad colombiana en lo que fue conocido como el "golpe de opinión". Se puso término a la primera etapa de "La Violencia", al llegarse a una tregua con las guerrillas liberales, pero la violencia partidista dio paso a la represión dictatorial que incluyó la censura de prensa y el bloqueo a toda forma de oposición así como la persecución al protestantismo. Rojas Pinilla, presionado por la clase política, que al principio lo había respaldado, y los paros llevados a cabo por la banca, la industria y el comercio, renunció el 10 de mayo de 1957 y nombró en su reemplazo a la Junta Militar. Solo hasta 1958, la sociedad civil reasumió el poder mediante el acuerdo del Frente Nacional.

Final del conflicto
En el año 1958 para poner fin a la "Violencia" el Partido Liberal y el Partido Conservador formaron una coalición llamada el Frente Nacional. Mediante este acuerdo los dos partidos acordaban alternarse en el ejercicio del poder apoyando a un único candidato presidencial y se dividían todos los cargos oficiales por igual. De esta manera se logró estabilidad política por 16 años. Una oposición no esperada se llevó a cabo por aquellos partidos que no habían sido involucrados en el acuerdo, como la Alianza Nacional Popular organizado por el depuesto general Gustavo Rojas Pinilla.

Consecuencias
Una de las consecuencias del conflicto interpartidista en Colombia fue el recrudecimiento de la delincuencia y del bandolerismo especialmente en zonas rurales. Algunos personajes y líderes de las guerrillas liberales o de los grupos armados conservadores, como Efraín González Téllez alias "Siete colores", Jacinto Cruz Usma alias "Sangrenegra" o Teófilo Rojas Varón alias "Chispas", no respetaron o se acogieron a las treguas y amnistías convirtiéndose en bandoleros célebres que protagonizaron episodios sangrientos en la historia de Colombia hasta ser abatidos por la policía o el ejército. Manuel Marulanda Vélez alias "Tirofijo" supero esa etapa y bajo ideología comunista fundó las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.




 DESARROLLO DE LA CLASE

Agenda
1.      Saludo
2.      Reflexión: Video “El costo de la guerra”
2.1  Comentarios y observaciones sobre el video.
3.      Presentación del tema.
3.1  Conceptos previos.
3.2  Explicación con diapositivas.
3.3  Participación y opiniones.
4.      Actividad evaluativa.
5.      Conclusiones y compromisos próximos.


1.      Saludo

Tiempo: 15 minutos
Propósito: Conocer los estudiantes.
Se inicia la clase con el saludo de bienvenida hacia los estudiantes, en la cual se debió hacer un previo análisis a las personas a las cuales me voy a dirigir. Como es la primera vez que me dirijo al salón, decido presentarme formalmente con mi nombre completo formación académica y que espero de este curso, terminada mi presentación prosigo a darle la palabra a los alumnos, los cuales dirán su nombre completo, edad y que esperan de este curso.

2.      Reflexión: Video “El costo de la guerra”

Tiempo: 20 minutos
Propósito: Acercamiento previo a la mirada general de la guerra, guiado con el fin de  concientizar el consto más que monetario, el gran costo humano que con ella trae y generar una reflexión crítica sobre ello.
Terminada la presentación, continuamos con la clase. Antes de explicar el tema inicial, prosigo a darle play al video que dura 7 min, terminado el video, procederé a explicar cómo a pesar que allí se habla de las guerras internacionales en otros países, esas situaciones se ven reflejadas en nuestra vida cotidianas y como a lo largo de la historia de nuestro país se ha visto los estragos de la guerra y las consecuencias que aún  nos afectan.
Después de mi intervención, dejo el espacio para la coyuntura entre los estudiantes a los cuales les pediré que me den su opinión sobre el tema y el video. El cual es un abrebocas del tema para  motivar de alguna manera sobre la problemática actual.

3.      Presentación del tema

Tiempo: 40 minutos
Propósito: Dar a conocer a los jóvenes lo ocurrido en el pasado, con el fin de que entienda como todo empezó en nuestro país, como fue periodo denominado “la violencia” y la forma en la cual aún repercuta en nuestra sociedad. Lo primordial es generar un pensamiento crítico a través del relato histórico, orientado en la frase “El que no conoce su historia está condenado a repetirla”.
Se inicia con algunas preguntas realizadas a los estudiantes en las cuales pueda identificar los conceptos previos del tema e inmediatamente empezare con la explicación apoyada en unas diapositivas en power point, en donde me centro en dar una reseña de acontecimientos históricos en el cual el tema principal el periodo denominado “violencia en Colombia” sus antecedentes,  cronología, desarrollo del conflicto, el Bogotazo, la dictadura, el fin del conflicto y sus consecuencias posteriores.
Al final responderé las dudas, opiniones, críticas, aportes relacionados con la explicación previa. Y hare algunas preguntas con el fin de incentivar la participación de los estudiantes.

4.      Actividad evaluativa
Tiempo: 40 minutos.
Propósito: Evaluar los conocimientos adquiridos durante la clase.
A partir de la explicación y las diferentes intervenciones colocare a realizar la actividad evaluadora, la cual consistirá en un escrito individual tipo ensayo en el cual se plasme su posición acerca de la guerra y como el periodo de violencia ha tocados sus vidas, y cuál es su posición frente a todo esto.

5.      Conclusiones y compromisos próximos
Tiempo: 5 minutos
Para finalizar terminare en las conclusiones sobre el tema y en conjunto haremos la evaluación de la clase, la autoevaluación de cada uno, opiniones sobre mi desempeños en la clase, etc.
Por último se deja el compromiso para la siguiente sesión, que tratara de buscar una persona que haya vivido el periodo de violencia y hacerle una historia de vida.



BIBLIOGRAFÍA
·         Bushnell David, Colombia una nación a pesar de si misma. Editorial planeta, Octubre 2007
·         http://manuelcepeda.atarraya.org/spip.php?article10, "La Violencia" (1948 a 1953). 9 de mayo de 2004.
·         Losada Silva Germán, “Causas de la violencia y salida al conflicto armado”. Julio de 2005. 
·         http://www.ujaen.es/huesped/rae/articulos2013/11jimenez13.pdf, Absalón Jiménez Becerra, El periodo de la violencia en Colombia y el uso de las imágenes del terror, 1948-1965
·         http://ucp.edu.co/desarrollohumanoypaz/old/modulos/encuentrosnacionales/lasotrasviolencias-laotrapaz/aALEXANDER_COTTE_POVEDA.pdf
·         http://latierrayelhombre.wordpress.com/2012/04/28/violencia-y-conflicto-armado-en-colombia/
·         http://www.buenastareas.com/ensayos/Periodo-De-Violencia-En-Colombia/3648960.html

·         http://es.wikipedia.org/wiki/La_Violencia